| Nuevos cambios de empresas transnacionales en China |
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| 2005-03-25 10:21 |
Luego de veintitantos años de reforma y apertura, China ha llegado a ser no sólo una bastante competitiva base mundial de procesamiento de la industria manufacturera sino también un mercado mundial bastante atractivo. Si se considera que la apertura al exterior de China es una apertura bajo la orientación política antes de la incorporación del país a la Organización Mundial del Comercio (OMC), entonces, se puede decir que dicha apertura se ha convertido en una apertura previsora dentro del marco legal en los 3 años posteriores a la incorporación de China a la OMC. En los últimos 3 años, conocidas empresas transnacionales han reajustado su estrategia de desarrollo en China de acuerdo con la nueva situación de este país.
Cambio 1: Ampliar magnitud de inversión
Empresas transnacionales, unas tras otras, incluyen a China en su estrategia de desarrollo global y amplían sus metas de gestión en China. El aumento de inversiones es una ineludible medida para la materialización de sus nuevos objetivos estratégicos en China. La acción de numerosas empresas transnacionales ha provocado una nueva fiebre de inversión en el país asiático.
Según una investigación, a partir de la incorporación de China a la OMC, muchas conocidas empresas transnacionales, sobre todo, las japonesas, han ampliado sucesivamente la magnitud de sus inversiones en China. En el pasado, no pocas empresas japonesas trataban a China solamente como una base de procesamiento para la exportación y, en cambio, ahora ven en China un mercado en activo desarrollo.
Cambio 2: Extender cadena industrial
En los años 90 del siglo pasado, la mayoría de los proyectos de inversión de las empresas transnacionales en China se concentraban en la industria manufacturera. Muchas empresas transnacionales tomaban a China solamente como una base de procesamiento en lugar de un mercado. Al hacer inversión en China durante ese período, las empresas transnacionales, en la mayoría de los casos, trasladaron el eslabón de ensamblaje a China, donde la mano de obra es barata. Es decir, trasladaron a China el eslabón con el más bajo valor agregado en su cadena industrial. Dichas empresas construyeron un gran número de fábricas modernas en China. A partir de los comienzos del siglo XXI, un creciente número de empresas transnacionales ven en China no sólo una base de procesamiento sino también un mercado emergente y, al mismo tiempo, el mayor mercado potencial. Las empresas transnacionales han reajustado su idea de gestión en China bajo las condiciones arriba mencionadas.
A través de las experiencias positivas y negativas, las empresas transnacionales han llegado a comprender: El mero empeño en la producción manufacturera sin una perfecta red de venta ni un perfecto sistema de distribución mercantil es difícil de ampliar el mercado en China; también es difícil de triunfar la mera introducción de nuevos productos desde el exterior sin investigación y desarrollo locales. La realización de la investigación en China y el desarrollo de nuevos productos pegado al mercado chino no sólo pueden economizar el costo de investigación y desarrollo, sino que también pueden elevar la competitividad en el mercado chino.
Desde comienzos del nuevo siglo, la competición de las empresas transnacionales en China se vuelve más enconada, extendiéndose de un eslabón de la cadena industrial a toda esa cadena. Frente a la competición de otras empresas transnacionales y de las empresas locales que se levantan en China, las empresas transnacionales comienzan a competir en toda la cadena industrial al mismo tiempo de ampliar la magnitud de sus inversiones en China. La punta de extensión de la cadena industrial de las empresas transnacionales va orientándose, por una parte, a los eslabones superiores de dicha cadena como los de investigación, desarrollo y fabricación de piezas de respuesto-núcleo y, por la otra, a los eslabones inferiores de la cadena como los de venta y distribución mercantil.
Cambio 3: Formación de grupos de empresas
Durante los últimos años, al mismo tiempo de reajustar su estrategia administrativa en China, muchas empresas transnacionales han reajustado su estructura administrativa en este país con el propósito de integrar todos sus recursos empresariales. Estas empresas han convirtido todas sus instituciones de gestión en China en un conjunto en la competición mediante el establecimiento de sus respectivas oficinas regionales o generales en China, de manera que varias empresas dispersas que actuaban independientemente en la competición se han convertido en un grupo de empresas con una meta unificada, una estrategia unida y una marca unificada así como de acción coordinada.
(Pueblo en Línea)
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